viernes, 24 de agosto de 2012

Té-Chai Tai-Chi: Concepto

Definiendo el tema.

     "Té-Chai Tai-Chi" comenzó hace un par de semanas como un concepto figurativo sin un contexto espacial definido (la figura humana, la posición y las acciones estaban definidas, aunque no el fondo ni la composición). Se trata básicamente de un hombre en perfecto equilibrio, practicando el antiquísimo arte marcial del Tai-Chi mientras sirve una taza de té. La pose es parte de un cuadro llamado "látigo simple", y es un fusil descarado de una fotografía clásica de los años 20's en la que aparece un maestro de la disciplina: Yang Ch'eng-fu.

El concepto original -una posición tradicional de Tai-Chi- se mezcló con otro elemento: el Té-Chai. Por cierto, como breviario cultural, "chai" quiere decir té en varios idiomas (los humanos vivimos de pleonasmos y de señalar lo obvio). La mente humana trabaja tan rápido que en ocasiones las ideas parecen brotar en un chasquido de dedos y sin aparente lógica. No obstante, y en acorde sincronía con la fabulosa idea de que "todo es un remix" (échenle un ojo a los maravillosos videos de Kirby Ferguson en Vimeo: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4), las 3 razones básicas que he encontrado para la  mezcla específica de esta obra son:
  1. La mera alegría de las cacofonías Tai/Té y Chi/Chai*
  2. La relación territorial del origen de ambos conceptos: China, y la relación que en mi cabeza guarda lo oriental con el modelo (Alberto Santos es un experto en calmar a esta bestia y devolverlo a la cordura, y además incluye entre sus monerías un gusto exquisito por la belleza de Oriente)
  3. Que los 2 elementos básicos (el Tai-Chi y el Té) simbolizan un acercamiento a la paz, a la relajación y a la armonía; cosa que tras un par de visitas al hospital con media peluca entre los dedos, el energúmeno que escribe estas líneas procura constantemente para evitar derramamientos innecesarios de bilis y otras sustancias que deberían quedarse dentro del cuerpo. 


*Me confieso adicto, entre otras cosas menos nobles, a los juegos de palabras, al retorcimiento de conceptos y frases de uso común, a la inquisición de las normas y los cánones, y a la publicación semi-automática en Twitter de lo que me cosquillea en la mente.

Años de Filosofía, ficción e influencias varias. Lo sé: para ser alguien que aparentemente se comunica con monosílabos y miradas, echo mucho rollo. En el post anterior mostré la composición general que seguiré para esta obra.

Como dije hace algunos párrafos, al principio no había una imagen de fondo definida: sólo la figura humana y el concepto. Con ello en mente y el ansia de hacer bailar el pincel sobre el lienzo (o mejor dicho la pluma sobre la tableta), me salté un paso importantísimo: la composición básica de la obra.

Emocionado, abrí un nuevo archivo en Corel Painter, limitando el espacio de trabajo a un lienzo cuadrado de 50 x 50 cm, con una resolución de 300 puntos por pulgada (estándar para la impresión gráfica y artística, ya que quiero hacer impresiones a tamaño real de esta obra). El personaje ocupó tal vez unos 45 x 45 cm, lo cual no está mal si se queda como concepto, o si se le pone algún fondo abstracto, pero en este caso quise agregarle algunos elementos para que no pareciera una simple ampliación de una ilustración para folleto de cafetería (¿acaso existe la palabra tetería?). Además, mi cliente (el modelo), sugirió la idea de agregarle un par de leones guardianes (Rui-Shi) custodiando un templo, que además representarán a sus mascotas (ya quiero ver cómo quedará la cruza entre tiernos leones guardianes chinos y feroces carlinos de brazos).

Cámara, ¡Acción!

A continuación pongo algunas imágenes del personaje, con el avance logrado hasta este momento y sin ocuparme mucho de la composición final, el fondo y los elementos extras. He seguido un ingenioso proceso de representación por capas muy al estilo del modelado y "rendereado" en 3D (líneas, color, oclusión, iluminación principal, iluminación secundaria, reflejos, texturas, detalles y ajustes finales), autoría del maravilloso ilustrador y profesor Sam Nielson

Líneas básicas (line art). Layer composite method: Multiply
Color básico (se muestran las capas líneas y color). Layer composite method: Default
Oclusión (en conjunto con las capas de líneas y color). Layer composite method: Default
Iluminación principal (se muestran también todas las capas anteriores). Layer composite method: Overlay (este metodo respeta los colores subyacentes)
Iluminación principal (sin la capa de líneas). Layer composite method: Overlay. Este método de composición de capas será el final, ya que se trata de crear una iluminación convicente que luzca natural sin cambiar la tonalidad de los colores originales. Las líneas de arte no aparecerán en el resultado final porque quiero un acabado más suave y parecido a la pintura tradicional. Si dejara las líneas, podría crear un interesante efecto tipo comic o ilustración tipo boceto, o jugar con bloques de color para un efecto "cell-shaded".
Iluminación principal. Prueba 1, Layer composite method: Default (con este método, la capa de iluminación "tapa" a las capas subyacentes, la iluminación se vuelve completamente blanca y cubre el color original como si fuera polvo de tiza o harina)
Iluminación principal. Prueba 2, Layer composite method: Color (aquí se aprecia el color real utilizado en la capa iluminación, que en este caso es un tinte suave azul-verde, pero se pierde un poco la calidez y vitalidad de los colores originales)
Iluminación principal. Prueba 3, Layer composite method: Difference (útil para crear algunos efectos de iluminación "posterizados", invierte los colores subyacentes, y en mi opinión le pone en la torre a la paleta de colores original)
Nota: Los tres últimos ejemplos son sólo algunas pruebas cambiando el método de composición de capas de Painter, para mostrar cómo el método de composición elegido influye sobre los colores subyacentes.

Hasta este punto en que me felicité por el avance del personaje principal (líneas, colores, oclusión e iluminación principal) fue cuando caí en la cuenta de que hacía falta un fondo que complementara el cuadro.

Próximo post: ¡El lienzo no cabe en el taller!