jueves, 14 de febrero de 2013

Ten minutes after the bite: de concursos, pintura, aniversarios y... zombis.

Finalmente, el concurso CGChallenge XVII: TEN de la sociedad de artistas digitales CGSociety ha terminado y los ganadores han sido anunciados.

Anjesen: ¡mejor suerte para la próxima, sigue participando! Jaja, desde luego no es cosa de suerte, y aunque me esforcé y estuve muy satisfecho con mi resultado personal, estoy consciente de que hubo trabajos mucho mejores. Dos de mis gallos ganaron, así eso me ayuda a evaluar mi capacidad de crítica artística, que no anda nada mal.

El concurso sirve como celebración de los primeros diez años de la sociedad de artistas digitales (oh sí, y además sirve también para aprender muchas cosas, para practicar y para ponerse en forma con esto de las entregas con fecha definida y bajo criterios específicos, casi como trabajar para un cliente). El reto era incorporar el número diez en una imagen o video hecho en 2D o 3D por medio de cualquier programa digital, ya fuese de manera literal o simbólica, asegurándose de incluir el número, la idea del mismo, la palabra diez o su símbolo.

Por los comentarios de artistas y jueces que he podido leer al respecto, hay una sensación comunitaria de que faltó algo de especificidad en cuanto al tema, ya que la mayoría tomamos el concepto del "diez" de manera muy vaga, metafórica o casi accidental.

Tuve dos conceptos antes de este, pero me autoncensuré en cuanto leí algunas de las reglas para el concurso (ya saben, concurso familiar, lindo muy lindo, decencia y todo eso... ¡ah!). Quizá después termine aquellas ideas y las muestre por aquí. Pista: desnudos gratuitos.

La entrada final que decidí inscribir en el concurso se intitula Ten minutes after the bite (Diez minutos después de la mordida) y esta fue la imagen final:

Ten minutes after the bite (Diez minutos después de la mordida)
Entrada original

La historia detrás de la imagen es la siguiente:

Veinte minutos antes...
"Corte informativo especial: Tras diez años de calma y aparente salud, un nuevo brote de cadáveres andantes ha acabado con la comodidad de un pueblo pequeño en las afueras de la capital. Los habitantes de (inaudible debido a la estática) dormían cuando fueron tomados por sorpresa por las hordas de muertos vivientes, que comenzaron a invadir sus casas a través de ventanas, puertas y otras aberturas existentes en las viviendas rurales... (más ruido de estática en la señal de radio)"

Las luces empiezan a fallar y algo golpea la puerta principal con gran fuerza. De pronto la puerta está totalmente abierta. Una queja grave llena la habitación y una sombra entra en la casa. Más gemidos profundos y el sonido de cristales rotos invaden todo el edificio: los zombis han logrado entrar. En la confusión y el pánico, la pequeña familia de tres se separa. Las luces parpadean: van y vienen al azar.

Son las 00:10, la familia se reúne sin planearlo en una pequeña habitación en el sótano. Por un leve instante logran verse unos a otros. Jimmy tiembla de miedo al ver a su padre. Jaime voltea a ver a María, aunque ella no podría asegurar que realmente la mira. ¿Qué diablos le pasó en el brazo? Su rostro horrorizado se refleja en la hoja de una vieja hacha que ha encontrado en el corredor. Un cuerpo grande se dirige furtivamente hacia la habitación y entonces la luz empieza a fallar de nuevo...

Datos técnicos: la pintura, de 2560 x 1600 pixeles a 300ppp (estándar mínimo para participar en el concurso) está realizada con pinceles básicos en Corel Painter X, con tableta, paciencia y varios litros de agua para apaciguar al riñón. Sigo limitándome en cuanto al uso de capas (layers) porque los recursos del sistema son algo limitados en mi anciana computadora. Esta vez usé dos capas: en el fondo (el "lienzo") pinté todo el escenario y la utilería, en la primer capa a los tres personajes masculinos, y en la tercera a la mujer con el hacha. Podría haberme ahorrado más recursos pintando todo junto, ya que la escena no es muy complicada, pero siempre es bueno mantener las cosas separadas por si las moscas (a veces a media pintura te das cuenta de que un personaje está fuera de escala, o que se vería mejor volteando hacia el lado contrario, o que te conviene ponerlo en otro sitio dentro de la pintura). Para arreglos menores, basta con cortar, pegar y remendar. Toda la iluminación, sombras y texturas fueron hechas directamente -tras la experiencia exhaustiva de la pintura aún-sin-finalizar "Té chai Tai chi", he decidido que a veces demasiadas capas entorpecen el progreso.
Respecto al tema, ¿por qué zombis? ¿No no nos habíamos librado ya del apocalipsis de muertos vivientes? Pues lamento tener que informarles que no, de hecho la desbandada más reciente se refuerza día a día con versiones y puntos de vista muy novedosos y humanos (Apocalypse Z, World War Z, Warm Bodies, The walking dead, etc.). 

Personalmente, estoy bien atornillado a una serie maravillosa de libros de literatura zombi de reciente publicación: The Zombi Bible, del escritor norteamericano Stant Litore, quien después de atestiguar un brote de zombis en el pacífico norte de Estados Unidos ha decidido lanzar esta serie bajo una premisa bastante simple y muy efectiva: las oleadas de muertos que caminan han ocurrido desde tiempos antiquísimos, pueden rastrearse a lo largo de los relatos bíblicos tradicionales y se deben a un comportamiento irresponsable de la raza humana respecto a las necesidades de los muertos y de los vivos, así como a la violación de los preceptos y pactos divinos. Interesante, profunda, muy humana y altamente recomendable, esta serie cuenta por el momento con 3 magníficas entregas: La muerte ha entrado por nuestras ventanas (narra la historia de Yirmiyahu, un profeta en la vieja Jerusalem), Lo que nuestros ojos han atestiguado (desarrollada en la Roma protocristiana) y Extraños en la tierra (protagnizada por una mensajera de dios hebrea que se ve obligada a visitar tierras canaanitas). Si pueden, clávense, valen mucho la pena.

Según mi reloj ya es 14 de febrero, el zombi quiere dar abrazos y como no ha comido, mejor me encierro a dormir. Los dejo con algunos detalles de Ten minutes after the bite: