Otro salto en el tiempo, comienzo a sentirme Sam Beckett. Esta vez las razones fueron de salud: Don Kero (el personaje principal de "Té Chai - Tai Chi") fue internado de emergencia por un problema con sus niveles de glucosa. Afortunadamente él está ya en casa y en franco proceso de aclimatación. La preocupación de tener a alguien tan cercano en el hospital me provocó lo que los escritores llamarían "writer's block" (bloqueo del escritor), o en este caso, "painter's block". Quizá debí trabajar a contracorriente y pujar hasta sobrepasar la preocupación, pero dado que no hay una fecha de entrega rígida, preferí no presionar las cosas y volver a la carga con el ánimo renovado. Los reto a ponerse creativos cuando tengan una preocupación grande... o mejor retiro lo dicho y les deseo que no tengan que pasar este tipo de trance.
En esta ocasión y para calentar motor sólo he hecho unos pequeños cambios en las plataformas del templo, para que algunos elementos importantes del personaje principal (el rostro, el pie y la mano derecha, y la tetera) no queden ocultos tras las columnas o tras el Rui-shi que queda cerca del espectador. ¿Qué sería de la idea, el motivo de una pintura si el elemento principal quedara oculto? ¿Qué sería del orgullo del pintor si los detalles quedaran perdidos en la bruma? (jajaja)
¿Demasiados cambios importantes para una pintura que ya está en pleno proceso de líneas de arte? Sí, lo sé. Eso pasa cuando uno no planea todo antes de comenzar a "entintar". Pido su comprensión y prometo aprender de este error. Ahora, la imagen con los cambios del día:
Mostrando entradas con la etiqueta proceso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta proceso. Mostrar todas las entradas
miércoles, 7 de noviembre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
An Unrequited Love, en Tegaki-E
Nueva entrada de dibujo rápido en Tegaki-E: An Unrequited Love (Un Amor No Correspondido).
Al principio uno piensa que los diseños básicos mafufos como este salen de la nada. Te pones a dibujar cualquier cosa para ejercitar y respirar y lo demás aparece como por arte de magia. Y al final te das cuenta de que te has equivocado: Nada sale de la nada, o mejor dicho, de la nada no sale más que nada, y cuando las cosas salen... salen del todo. ¡Ay qué filosofía tan barata!
Hago memoria: creo que este dibujo rápido fue influido por actividades de mi día:
El llanto, el entorno líquido y la predominancia del blanco seguramente vienen de "Noche Alba", una minihistoria erótica recién publicada en el otro blog. (Léanla abiertos a un doble significado)
La forma del animalejo: me parece obvia la alusión a un miembro viril. ¿Será? (en serio, todo este análisis es viendo el dibujo terminado, ninguna de estas ideas fue conciente durante el proceso)
La cabeza del bajo con las cuerdas-tentáculos obedece a que esta misma tarde le cambié por primera vez en mucho tiempo las cuerdas a mi bajo eléctrico y disfruté tanto el sonido brillante y limpio que parecía bebé con juguete nuevo (las cuerdas que le quité han roto el record de duración, ni siquiera recuerdo cuánto hace que se las puse, pero tienen años, literalmente).
Las burbujas me recuerdan la tapioca que comí el domingo, y esas algas o lo que sea que ronda al personaje me suenan a los fideos de la sopa. Ambas memorables (gracias al cocinero Estrella, Patricio Estrella).
Finalmente, el tema del amor no correspondido (en realidad el título salió del dibujo ya terminado, pues al momento de hacerlo no había nada definido; todo salió como en automático) creo que se relaciona con el post más reciente de este mismo blog, en el que comparo la forma poco confiable en que funciona nuestra percepción visual con la manera equívoca, o sencillamente subjetiva, en que hablamos del amor. Lo más probable es que el amiguito cargando con este artefacto mudo como un pesado lastre tenga que ver precisamente con esa otra manera de ver al amor.
Por cierto -y quizá ya divagando de más- creo que la maquinaria del bajo puesta de cabeza puede parecer un poco un corazón... cargar a cuestas el corazón, tratar de salir a flote a pesar de él, esforzarse de malas hasta que el llanto te invada... ¡uy, ay de ustedes!.
With a heavy burden on the eyelids, (and lightness in the heart), Anjesen has left the building...
![]() |
| Paleta de tonos de grises y transparencia del programa de dibujo de Tegaki-E, realizado aproximadamente en media hora. |
Hago memoria: creo que este dibujo rápido fue influido por actividades de mi día:
El llanto, el entorno líquido y la predominancia del blanco seguramente vienen de "Noche Alba", una minihistoria erótica recién publicada en el otro blog. (Léanla abiertos a un doble significado)
La forma del animalejo: me parece obvia la alusión a un miembro viril. ¿Será? (en serio, todo este análisis es viendo el dibujo terminado, ninguna de estas ideas fue conciente durante el proceso)
La cabeza del bajo con las cuerdas-tentáculos obedece a que esta misma tarde le cambié por primera vez en mucho tiempo las cuerdas a mi bajo eléctrico y disfruté tanto el sonido brillante y limpio que parecía bebé con juguete nuevo (las cuerdas que le quité han roto el record de duración, ni siquiera recuerdo cuánto hace que se las puse, pero tienen años, literalmente).
Las burbujas me recuerdan la tapioca que comí el domingo, y esas algas o lo que sea que ronda al personaje me suenan a los fideos de la sopa. Ambas memorables (gracias al cocinero Estrella, Patricio Estrella).
Finalmente, el tema del amor no correspondido (en realidad el título salió del dibujo ya terminado, pues al momento de hacerlo no había nada definido; todo salió como en automático) creo que se relaciona con el post más reciente de este mismo blog, en el que comparo la forma poco confiable en que funciona nuestra percepción visual con la manera equívoca, o sencillamente subjetiva, en que hablamos del amor. Lo más probable es que el amiguito cargando con este artefacto mudo como un pesado lastre tenga que ver precisamente con esa otra manera de ver al amor.
Por cierto -y quizá ya divagando de más- creo que la maquinaria del bajo puesta de cabeza puede parecer un poco un corazón... cargar a cuestas el corazón, tratar de salir a flote a pesar de él, esforzarse de malas hasta que el llanto te invada... ¡uy, ay de ustedes!.
With a heavy burden on the eyelids, (and lightness in the heart), Anjesen has left the building...
jueves, 4 de octubre de 2012
De tobillos torcidos, D.D.T. en Quimera 2012 y la vuelta a la vida.
¡Qué tal!
Hace tres semanas que no me paraba por aquí. Mucha chamba, salidas imprevistas en mi tiempo "libre", ensayos intensivos con la banda de rock (D.D.T.), fallas en el suministro de energía eléctrica (afortunadamente acaban de cambiar el cableado de la cuadra, cosa que supuestamente hará que el servicio sea más estable), y una muy dolorosa y aparatosa caída por las escaleras que me ha dejado con ambos tobillos torcidos (por favor, no olviden prender la luz del cubo de las escaleras del edificio donde viven desde bien temprano por la noche, si es que piensan bajar de prisa al día siguiente antes de que amanezca... ¡¡¡tampoco olviden que los escalones se pisan en la huella y no en la arista!!!).
Por estos motivos-pretextos, la actualización de hoy es menor –aunque anímicamente muy significativa, pues estoy de vuelta–: algunos detalles en las ménsulas del edificio, recortes (¿por qué en automático se me viene a la mente la palabra "presupuestales" cuando pienso en recortes, México querido?) ...recortes en la hilera inferior de los bambús del techo, correcciones menores en algunos grosores, anchuras y posición de elementos, profundidad en los tableros superiores y en la celosía colgante del pasillo posterior, y algo de definición en las... ¿trabes? que hay sobre el techo.
Por cierto: D.D.T. (Descarga de Dulce Travesía) se presentará de manera gratuita el jueves 18 de octubre próximo a las 18 hrs. en la Casa de Cultura de Metepec, Estado de México, como parte del Festival Internacional Quimera 2012.
Hace tres semanas que no me paraba por aquí. Mucha chamba, salidas imprevistas en mi tiempo "libre", ensayos intensivos con la banda de rock (D.D.T.), fallas en el suministro de energía eléctrica (afortunadamente acaban de cambiar el cableado de la cuadra, cosa que supuestamente hará que el servicio sea más estable), y una muy dolorosa y aparatosa caída por las escaleras que me ha dejado con ambos tobillos torcidos (por favor, no olviden prender la luz del cubo de las escaleras del edificio donde viven desde bien temprano por la noche, si es que piensan bajar de prisa al día siguiente antes de que amanezca... ¡¡¡tampoco olviden que los escalones se pisan en la huella y no en la arista!!!).
Por estos motivos-pretextos, la actualización de hoy es menor –aunque anímicamente muy significativa, pues estoy de vuelta–: algunos detalles en las ménsulas del edificio, recortes (¿por qué en automático se me viene a la mente la palabra "presupuestales" cuando pienso en recortes, México querido?) ...recortes en la hilera inferior de los bambús del techo, correcciones menores en algunos grosores, anchuras y posición de elementos, profundidad en los tableros superiores y en la celosía colgante del pasillo posterior, y algo de definición en las... ¿trabes? que hay sobre el techo.
Por cierto: D.D.T. (Descarga de Dulce Travesía) se presentará de manera gratuita el jueves 18 de octubre próximo a las 18 hrs. en la Casa de Cultura de Metepec, Estado de México, como parte del Festival Internacional Quimera 2012.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Noche de avance y estadísticas generales
Los circulitos y elipses han servido como base para trazar las líneas básicas que a su vez se convertirán en los troncos de bambú que dotarán de rigidez y fuerza al techo de la entrada al templo. He añadido algunos grabados en las esquinas de los postes y corregido algunas formas en el techo.
Tiempo aproximado: 1:30 hrs. (más un paquete de minutos que se agregarán a las estadísticas de planeación extemporánea y cuestiones técnicas relacionadas con el manejo de la perspectiva de paraboloides hiperbólicos y otras curvas complejas)
Aproximadamente una hora y media más tarde, y con algunos ajustes de posición y perspectiva (lo cual resultó mucho más tardado de lo que pensaba, con múltiples gestos de manos y cara y largos minutos de cavilación con la cabeza ladeada -al parecer tengo síndrome del carlino atento-), las líneas de boceto ya tienen volumen y comienzan a convertirse en los tubos-bambú-wanna-be. Sé que aún hay algunos detalles por arreglar respecto a la proporción y perspectiva, pero las curvas del techo y ya parecen más convincentes.
Tiempo neto total transcurrido desde el comienzo del proyecto hasta esta etapa del proceso: 31 horas.
Tiempo real transcurrido: unas cuantas semanas: entre 1 y 5 horas casi-diarias, trabajando sólo por las noches de lunes a viernes... después de la otra chamba de tiempo completo, las horas extras de pendientes urgentes eventuales derivados de trámites especiales y retrasos, el ejercicio físico y mi altamente desestresante hora de práctica de bajo eléctrico.
...¡qué rico es tener de nuevo todo el día ocupado, el cuerpo se siente más vivo y el ánimo aumenta! (lo siento, mis relaciones sociales siempre han sido un asco, por favor no se sientan ignorados)
Tiempo aproximado: 1:30 hrs. (más un paquete de minutos que se agregarán a las estadísticas de planeación extemporánea y cuestiones técnicas relacionadas con el manejo de la perspectiva de paraboloides hiperbólicos y otras curvas complejas)
Aproximadamente una hora y media más tarde, y con algunos ajustes de posición y perspectiva (lo cual resultó mucho más tardado de lo que pensaba, con múltiples gestos de manos y cara y largos minutos de cavilación con la cabeza ladeada -al parecer tengo síndrome del carlino atento-), las líneas de boceto ya tienen volumen y comienzan a convertirse en los tubos-bambú-wanna-be. Sé que aún hay algunos detalles por arreglar respecto a la proporción y perspectiva, pero las curvas del techo y ya parecen más convincentes.
Tiempo neto total transcurrido desde el comienzo del proyecto hasta esta etapa del proceso: 31 horas.
Tiempo real transcurrido: unas cuantas semanas: entre 1 y 5 horas casi-diarias, trabajando sólo por las noches de lunes a viernes... después de la otra chamba de tiempo completo, las horas extras de pendientes urgentes eventuales derivados de trámites especiales y retrasos, el ejercicio físico y mi altamente desestresante hora de práctica de bajo eléctrico.
...¡qué rico es tener de nuevo todo el día ocupado, el cuerpo se siente más vivo y el ánimo aumenta! (lo siento, mis relaciones sociales siempre han sido un asco, por favor no se sientan ignorados)
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Nunca dejen para después lo que pueden guardar ahora (o Paciencia, 2a parte)
Last night, estaba cómoda-y-plácidamente trabajando en el "proyecto del té", justo en una de esas partes tediosas del proceso, las iteraciones: partes repetitivas y rítmicas que a veces resultan imprescindibles en la representación figurativa (y con menor frecuencia en algunos tipos de arte abstracto, por ejemplo en el Op-Art o la Abstracción Geométrica). Especíicamente, estaba dibujando circulitos y elipses para el entramado que dará forma al techo del templo chino:
Pido una disculpa por aquello de "tediosas", ya que algo que causa desagrado o aburrimiento extremo no debería estar presente cuando uno está haciendo lo que le gusta, pero sinceramente tampoco es la parte más divertida del proceso. A veces uno quisiera correr y crear muchas cosas en lugar de estar repitiendo la misma acción una y otra y otra vez... sí, lo sé: correr es dar una serie de pasos iguales uno tras otro, pero creo que conocen la sensación.
En esto estaba, sintiéndome alumno en la clase de Palitos y Bolitas 1, cuando de repente apreté no sé qué combinación de teclas (no conozco toda la tabla de accesos rápidos en Painter) y salió un cuadro avisándome que se había iniciado un proceso que tenía que ver con el colapsamiento de capas y objetos. La tecla Esc no detuvo el proceso, así que lo más lógico era esperar a que el proceso finalizara para entonces hacer click en "deshacer".
"Y nos dieron las 9, las 10 y las 11, las 12, la 1 y las 2 y las 3..."
Y nada ocurría. Painter se trabó, y luego la máquina también. Una hora de trabajo iterativo a la basura. Pensé que el archivo podría haberse dañado, lo que significaría todo el avance del proyecto perdido en un pestañeo. ¿Que por qué no guardé el avance antes de que se trabara? Bueno, porque guardar implicaba esperar algunos minutos que quise ahorrarme para el final de la serie de "bolitas" y nada, que salió contraproducente.
Afortunadamente el archivo no se dañó, sólo perdí el esfuerzo y el tiempo invertido ayer, pero aprendí una buena lección: Ne jamais remettre à demain ce qu'on peut sauver aujourd'hui: Nunca dejes para mañana lo que puedes guardar hoy.
Hablando de iteraciones, Painter tiene un comando para guardar archivos con nombres iterativos (dibujito.riff, luego dibujito-01.riff, dibujito-02. riff, etc.). Tampoco lo utilicé: error de novato. Si usan Painter, no sean negligentes. Si usan cualquier software para trabajar en procesos largos, no sean tercos. GUARDEN su avance cada que puedan.
Bueno, tampoco exageren, yo suelo hacerlo cuando uso Word o cualquier otro programa que guarde el archivo en un santiamén (ejemplo de Anjesen escribiendo un cuento corto en Word: "Había una vez un conejito gordo. Punto. Guardar. Su nombre era Juanito. Punto. Guardar. Corrección: Su nombre era Rabito. Punto. Guardar..." ¡qué ñoño!) En el caso de Painter, ¿un avance de una hora por 5 minutos de espera para que se guarde el archivo? ...pfff, ¡vaya que lo vale!
![]() |
| Las mentadas bolitas después de "repetir la repetición". No son complicadas, pero sí muy tardadas. |
Pido una disculpa por aquello de "tediosas", ya que algo que causa desagrado o aburrimiento extremo no debería estar presente cuando uno está haciendo lo que le gusta, pero sinceramente tampoco es la parte más divertida del proceso. A veces uno quisiera correr y crear muchas cosas en lugar de estar repitiendo la misma acción una y otra y otra vez... sí, lo sé: correr es dar una serie de pasos iguales uno tras otro, pero creo que conocen la sensación.
En esto estaba, sintiéndome alumno en la clase de Palitos y Bolitas 1, cuando de repente apreté no sé qué combinación de teclas (no conozco toda la tabla de accesos rápidos en Painter) y salió un cuadro avisándome que se había iniciado un proceso que tenía que ver con el colapsamiento de capas y objetos. La tecla Esc no detuvo el proceso, así que lo más lógico era esperar a que el proceso finalizara para entonces hacer click en "deshacer".
"Y nos dieron las 9, las 10 y las 11, las 12, la 1 y las 2 y las 3..."
Y nada ocurría. Painter se trabó, y luego la máquina también. Una hora de trabajo iterativo a la basura. Pensé que el archivo podría haberse dañado, lo que significaría todo el avance del proyecto perdido en un pestañeo. ¿Que por qué no guardé el avance antes de que se trabara? Bueno, porque guardar implicaba esperar algunos minutos que quise ahorrarme para el final de la serie de "bolitas" y nada, que salió contraproducente.
Afortunadamente el archivo no se dañó, sólo perdí el esfuerzo y el tiempo invertido ayer, pero aprendí una buena lección: Ne jamais remettre à demain ce qu'on peut sauver aujourd'hui: Nunca dejes para mañana lo que puedes guardar hoy.
Hablando de iteraciones, Painter tiene un comando para guardar archivos con nombres iterativos (dibujito.riff, luego dibujito-01.riff, dibujito-02. riff, etc.). Tampoco lo utilicé: error de novato. Si usan Painter, no sean negligentes. Si usan cualquier software para trabajar en procesos largos, no sean tercos. GUARDEN su avance cada que puedan.
Bueno, tampoco exageren, yo suelo hacerlo cuando uso Word o cualquier otro programa que guarde el archivo en un santiamén (ejemplo de Anjesen escribiendo un cuento corto en Word: "Había una vez un conejito gordo. Punto. Guardar. Su nombre era Juanito. Punto. Guardar. Corrección: Su nombre era Rabito. Punto. Guardar..." ¡qué ñoño!) En el caso de Painter, ¿un avance de una hora por 5 minutos de espera para que se guarde el archivo? ...pfff, ¡vaya que lo vale!
jueves, 6 de septiembre de 2012
Paciencia
paciencia.*
Nunca me he considerado una persona paciente. Cuando era niño no tenía la capacidad de soportar pruebas o retos sin alterarme, las tareas medianamente minuciosas acababan en cuasi-locura, me desesperaba cuando había que esperar, y fuera de las tareas escolares (que no eran opcionales sino responsabilidad fatal) terminaba muy pocas de las empresas que significaran un reto personal. La cuarta definición de la Real Academia Española para la palabra paciencia, que reza "Lentitud para hacer algo" quizá aplique en mi caso, pero me temo que esa definición implica la culminación de un acto... así que... no, tampoco aplica(ba).
Como dibujante amateur, yo era el ejemplo perfecto de la impaciencia: cualquier intento por poner en grafito, tinta u otros medios algo que se apareciera en mi cabeza (un borreguito, un perro, un rostro humano) era motivo de hojas hechas bola, lápices rotos, sudoración excesiva, llanto, gritos, berrinches, frustración y parte de la neurosis y la explosividad que aún traigo a cuestas -y de la que de ningún modo me enorgullezco-. Y no se trataba de pataletas de artista perfeccionista - divo wannabe; de verdad mis intentos de dibujo eran totalmente desproporcionados, chuecos, incompletos, ilegibles y sobre todo risibles. Resulataría bastante gráfico encontrar alguno de esos intentos y pegarlo aquí, pero me temo que la mayoría -si no es que todos- terminaron en la basura de una galaxia muy, muy lejana (aprovéchense, que no soy fan de la serie y quizá esta cita valga oro algún día).
Mi hermano mayor, por otra parte, desde pequeño lograba plasmar en papel cosas sencillas a color o en un solo tono. Sencillas, pero bien representadas. Era bueno armando y pintando modelos de plástico, diseñando y cumpliendo los retos de habilidad más absurdos y haciendo manualidades de papel que hallábamos en el famosísimo tomo 13 de "la enciclopedia azul" (la Nueva Enciclopedia Temática que años más tarde vería adornando montón de casas, despachos y consultorios de dentistas y médicos generales). Incluso era capaz de dibujar, recortar, ajustar y armar maquetas de pueblitos enteros para el "Nacimiento" de la casa de mis papás. No resulta nada sorpresivo que él haya terminado estudiando Arquitectura, y dicho sea de paso, siendo un muy buen Arquitecto.
Dice la abuela que la paciencia es una flor que no florece en todos los jardines. Ok, no lo dijo la abuela, tal vez lo leí por ahí. Lo malo es que exactamente eso pensaba yo, y lo peor de todo: me lo creía. Uno de niño (y algunos de adultos) tiene la mala costumbre de compararse con los hermanos y creer que se nace bueno para algunas cosas y malo para otras. Mi hermano dibujaba lo que le venía a la mente y yo rumiaba mis penas y golpeaba la pared porque ni una copia de algo simple me salía derecha. Afortunadamente mi madre se dio cuenta de esta frustración y la convirtió en fuerza: "si sigues destruyendo todo lo que empiezas, nunca vas a terminar nada; sigue intentando". Jajaja, como calcomanía de Sabritas o tapita de Frutsi, pero con esa sabia voz que te mira a los ojos y te llega al alma.
Y seguí intentando, dibujando, haciendo bolitas de papel -y llorando (lloraba muchísimo), hasta que logré hacer dibujitos lo suficientemente decentes para adornar mis tareas escolares y ganarme más tareas en clase ("a ver, Humberto, tú que dibujas bonito copia este diagrama del cuerpo humano en el pizarrón...") Gracias a tantos corajes convertidos en ese otro tipo de coraje que es el que sí sirve, aprendí a amar un cuaderno sin líneas. Incluso me animé a participar en concursos infantiles de dibujo (siguiente tipo de frustración y berrinche marca Anjesen: "¡ese dibujo tan bien hecho no lo hiciste tú!"... ¡demonios!).
“Solamente aquellos que tengan la paciencia de hacer a la perfección lo trivial, podrán adquirir el hábito de ejecutar lo difícil con facilidad.” Johann Christoph Friedrich von Schiller
Y así es como la cosa funciona en la vida real. ¿Quieres tocar un solo de guitarra? Calienta los dedos, aprende solfeo, practica las escalas, deja que el metrónomo te guíe a paso lento, repite, repite, repite: para aprender a tocar, toca. "Hacer a la perfección lo trivial" suena tremendamente difícil, y lo es: tan difícil como caminar, hablar, sumar, anotar una canasta, usar el teléfono móvil, nadar, cocinar e incluso amar. La escalera para cada logro está hecha de esfuerzos. La idea es hacer todo lo posible por mejorar a cada paso, y en seguida proponerse una nueva meta. La perfección es una pesadilla que sólo un ser más allá de lo humano podría soportar.
De mi experiencia propia deduzco que: La paciencia es pura terquedad, obstinación, pertinacia, tenacidad, persistencia para lograr lo que deseas. Si lo deseas, hazlo posible. Si lo amas, ejércelo. Nada empieza en la perfección, ni siquiera la vida (a menos que creas en la creación divina, en cuyo caso sabrás que los humanos no estamos ni cerca de esa perfección).
¿Y qué pasa con esos detalles, errores o peculiaridades que se repiten una y otra y otra vez en tus trabajos, a pesar de que quieres superarlos? Bueno, tal vez estés en el punto en el que debas evaluar: ¿son realmente errores, faltas de técnica o percepción; o son parte de tu estilo y de tu forma de representar las cosas y comunicarte con otros? Sin apartarnos de la suficiente seriedad, madurez y sencillez para aceptar la crítica y seguir aprendiendo día a día, quizá a todos nos hace falta tomar en cuenta algo que dijo Quinto Horacio Flaco: “Lo que no se puede evitar hay que llevarlo con paciencia.”
*Fuente: Diccionario de la lengua española, vigésima segunda edición en línea. (RAE)
Les dejo un avance de las líneas de arte para el fondo de "Té-chai Tai-chi"; una obra que me está tomando mucho más tiempo del que pensaba y que nuevamente está poniendo mi paciencia a prueba. Los únicos berrinches que hago por el momento respecto a esta actividad están relacionados con la lentitud de mi máquina para abir el archivo en Painter y guardar los avances, y el tiempo libre que mi otro trabajo me deja para seguirle a esto.
Confieso que las micro-tareas repetitivas (como las flores en un jardín, las multitudes en una plaza, o los adornos de los pedestales, en este caso) aún me desesperan. Afortunadamente la carencia de billete me impide aventar la computadora o romper le pluma de la tableta. Ningún objeto ni ser vivo ha resultado dañado o destruido en el proceso creativo ni en la ejecución de este blog o de mis proyectos gráficos.
miércoles, 29 de agosto de 2012
La creatividad mira en todas las direcciones
Acampar sin saber algo de geografía, cocinar sin saber de nutrición y química básica, hablar sin saber escuchar, filosofar fuera de contexto, hacer política sin conocer las leyes, pintar personas sin saber cómo se construye un personaje...
¿Qué tienen estas cosas en común? Que son todas imposibles. O al menos se hace imposible realizar cualquiera de estas actividades sin tropezar: sin quedarte con una sensación de que le debes algo a la verdad y a la coherencia, de que te debes algo a ti mismo. ¿Qué hace de una obra de arte algo creíble? El manejo de las técnicas, el impacto, la novedad, el equilibrio, el ritmo, el contraste, la diferencia, la composición, el carácter, la intención, los detalles... pero sobre todo la cohesión entre todos estos elementos y la relación que ello tiene con lo que en nuestro cerebro captamos como algo coherente (no importa si se trata de una historia real o ficticia, de arte figurativo o abstracto). La idea es que algo dentro de nosotros se identifique con el objeto artístico.
Para lograr esta coherencia e identificación es necesario que el creador esté al tanto de cómo se construye nuestro mundo y cómo funcionamos los humanos dentro de él, y la mejor manera de hacerlo es investigando y estudiando tanto como sea posible. ¿Acerca de qué? Acerca de todo. La idea es mirar en todo momento en todas las direcciones posibles.
Por ejemplo: ¿Qué necesitarías si quisieras escribir una historia acerca de un vendedor de joyas africano que se ve envuelto en una investigación policial en un país en guerra? Investigar (o definir, si se trata de ficción pura) acerca del periodo de tiempo y la zona en que se desenvuelve la historia; su contexto social, político y económico, la forma en que las investigaciones policiales se llevan a cabo en ese contexto, las implicaciones que tiene un personaje africano en ese mundo -sobre todo en tiempos de guerra-, el carácter y costumbres, y cómo reaccionaría el personaje dada su propia personalidad y su historia tanto en su país de origen como en este nuevo contexto; necesitarías definir la trama de la historia personal del personaje principal, así como la trama de la investigación, sin dejar fuera las tramas secundarias y las historias de los demás personajes involucrados. También deberías definir los puntos en que la trama cambia, acelera o se estabiliza, los cuestionamientos morales y éticos de cada personaje ante cada situación, qué lo mueve a tomar las decisiones que toma e incluso qué haría si las condiciones fueran otras, etc.
Para el caso específico de la creación de personajes de ficción -tanto si escriben como si dibujan- les recomiendo ampliamente seguir de cerca la columna semanal "Writers don't cry", de Susan J Morris. Esta columna se publica de manera regular en el blog de libros Omnivoracious, (de Amazon books) y puede ser consultada de manera directa con todo su bonche de artículos en una sección dedicada en la página principal de Susan, Serious Pixie.
Les dejo un abrazo y un pequeño avance de las líneas para el templo chino del trabajo digital que ocupa mis noches últimamente.
¿Qué tienen estas cosas en común? Que son todas imposibles. O al menos se hace imposible realizar cualquiera de estas actividades sin tropezar: sin quedarte con una sensación de que le debes algo a la verdad y a la coherencia, de que te debes algo a ti mismo. ¿Qué hace de una obra de arte algo creíble? El manejo de las técnicas, el impacto, la novedad, el equilibrio, el ritmo, el contraste, la diferencia, la composición, el carácter, la intención, los detalles... pero sobre todo la cohesión entre todos estos elementos y la relación que ello tiene con lo que en nuestro cerebro captamos como algo coherente (no importa si se trata de una historia real o ficticia, de arte figurativo o abstracto). La idea es que algo dentro de nosotros se identifique con el objeto artístico.
Para lograr esta coherencia e identificación es necesario que el creador esté al tanto de cómo se construye nuestro mundo y cómo funcionamos los humanos dentro de él, y la mejor manera de hacerlo es investigando y estudiando tanto como sea posible. ¿Acerca de qué? Acerca de todo. La idea es mirar en todo momento en todas las direcciones posibles.
Por ejemplo: ¿Qué necesitarías si quisieras escribir una historia acerca de un vendedor de joyas africano que se ve envuelto en una investigación policial en un país en guerra? Investigar (o definir, si se trata de ficción pura) acerca del periodo de tiempo y la zona en que se desenvuelve la historia; su contexto social, político y económico, la forma en que las investigaciones policiales se llevan a cabo en ese contexto, las implicaciones que tiene un personaje africano en ese mundo -sobre todo en tiempos de guerra-, el carácter y costumbres, y cómo reaccionaría el personaje dada su propia personalidad y su historia tanto en su país de origen como en este nuevo contexto; necesitarías definir la trama de la historia personal del personaje principal, así como la trama de la investigación, sin dejar fuera las tramas secundarias y las historias de los demás personajes involucrados. También deberías definir los puntos en que la trama cambia, acelera o se estabiliza, los cuestionamientos morales y éticos de cada personaje ante cada situación, qué lo mueve a tomar las decisiones que toma e incluso qué haría si las condiciones fueran otras, etc.
Para el caso específico de la creación de personajes de ficción -tanto si escriben como si dibujan- les recomiendo ampliamente seguir de cerca la columna semanal "Writers don't cry", de Susan J Morris. Esta columna se publica de manera regular en el blog de libros Omnivoracious, (de Amazon books) y puede ser consultada de manera directa con todo su bonche de artículos en una sección dedicada en la página principal de Susan, Serious Pixie.
Les dejo un abrazo y un pequeño avance de las líneas para el templo chino del trabajo digital que ocupa mis noches últimamente.
sábado, 25 de agosto de 2012
¡El lienzo no cabe en el taller!, o Tunéame la compu
¿Qué pasa cuando no puedes meter un lienzo nuevo a tu estudio? Fácil: agrandas el estudio. Mudarte temporalmente de taller queda descartado porque... ¡pues porque no!, porque eres un artista, porque no estarías en tu espacio y el estrés de pensar en que la experiencia pueda repetirse en otra ocasión posterior te haría darte de topes en la pared. Por eso y porque no es tan fácil mudarse de estudio cuando recién inicias.
Bien, la cuestión viene a esto: mi archivito extensión RIFF (Corel Painter) de 50 x 50 cm a 300 puntos por pulgada iba tan bien... hasta que me di cuenta de que necesitaba un lienzo más grande porque el proyecto estaba flojo sin un fondo y le hacían falta otros elementos. ¿Qué tal unos 120 x 85 cm, a la misma resolución? Ni modo que le bajes la calidad a la imagen a medio proyecto y sacrifiques un chorro de pixeles y detalle así nomás a lo guaje, pos no. Ok, entonces te vas al menú Canvas>Redimension canvas, le das las dimensiones nuevas y ¡Voilá!
¿Voilá? ...en este caso particular y por si no sabes francés, Voilá significa literalmente "No se puede trabajar con tu cochino archivo, no tienes suficiente espacio, se te acabó la RAM, la capacidad de acceso a archivos grandes con un programa que de por sí ocupa muchos recursos del sistema en tu laptop-abuelita-del-año-del-caldo apeeestaaa, o sea Hello! that's out-of-the-question! ¿Qué no estás viendo que a duras penas puedes tener abiertos el explorador de archivos de Windows y el Painter al mismo tiempo?"
[Coraje marca diablo; te contienes para no aventar la compu contra la pared. Das vueltas en tu silla favorita hasta hacer un hoyo, prometes no volver a quejarte porque el perro tiene un hoyo en su sillón favorito... y de pronto se te prende el foco: a falta de presupuesto para comprar otra compu de ultimísimma generación, decides averiguar si se le puede aumentar un poco la memoria RAM a la que ya tienes -no sin antes morderte las uñas y hacer chonguitos, pues recuerdas que antes de comprarla ya le habían aumentado la memoria original en una ocasión-]
Menú inicio>click derecho en "Mi PC">propiedades (claro, utilizo el exquisito Windows XP -¿qué parte de laptop-abuelita-del-año-del-caldo no quedó clara?... es un modelo 2005 y ya saben, dicen por ahí que eso en años computadora serían como 85 años).
Resultados: Procesador Intel Pentium M a 1.50 Ghz con 512MB en RAM y 60GB en disco duro. ¡¡¡512 Megas... Pfff!!! (y utilizo Painter X)
¡Oh todopoderoso Google, dame las respuestas a mis pesares! Los dedos vuelan sobre el teclado, un par de clicks y ahora sí, ¡Voilá!: Hay algunas páginas que escanean de manera gratuita tu máquina para averiguar el estado actual y recomendarte las mejoras de memoria posibles y deseables para tu modelo de computadora. Si conoces bien el modelo de tu máquina, te permiten hacer una tradicional búsqueda a mano. Les comparto el enlace a una de ellas (ya investigué: es segura y confiable): www.crucial.com
Resultado: mi sistema permite un máximo de 2GB en RAM, dividida en dos módulos de 1GB (eso es el cuádruple de lo que tenía instalado). La página en cuestión te indica las especificaciones de las memorias que son compatibles, e incluso tiene videos en los que puedes aprender a cambiar la RAM tú mismo (cosa de niños, fuera de guasa).
Afortunadamente la mayoría de las ciudades tienen una Plaza de la Computación... basta recorrer unos cuantos pasillos hasta encontrar las memorias correctas y listo. En mi caso: 2 x DDR2 SDRAM @800Mhz de 1GB = $660 pesos mexicanos (artículo nuevo y con garantía).
De regreso en casa, la instalación fue todo un éxito y el problema quedó resuelto en aproximadamente 10 minutos. Ahora mi archivo tiene el tamaño que necesito y puedo trabajar con él bastante bien. La máquina sigue siendo lenta para algunas cosas cuando trabajo en Painter, pero puedo trabajar con cierta comodidad y tener abiertos al mismo tiempo Painter, PhotoPaint, Firefox, un par de PDFs y el explorador de Windows sin problema alguno. Se pinta bien, se borra bien, se hace y se deshace a voluntad. No he probado con acuarelas ni pinceles muy especializados, pero con lo que yo uso no he tenido problemas visibles de rendimiento. Puedo mover el lienzo con mucha más facilidad y casi sin retrasos (lags) a pesar de que estoy utilizando un archivo mayor. Nada de bloqueos de sistema ni mensajes de error hasta el momento. La cosa va un poco lenta al momento de copiar, pegar, mover, agrupar o colapsar capas (tiempo suficiente para beber un traguito de agua o ir a desecharla), y el tiempo que tarda en guardar el archivo actual es de unos increíbles y larguísimos 5 minutos y medio. De no poder abrir el archivo a esperar 5 minutillos cada vez que guardo mi avance, créanme que me hace sentir en la gloria.
Algún día compraré una Mac...
Por ahora, les dejo algunas líneas de boceto para el resto de la pintura:
Bien, la cuestión viene a esto: mi archivito extensión RIFF (Corel Painter) de 50 x 50 cm a 300 puntos por pulgada iba tan bien... hasta que me di cuenta de que necesitaba un lienzo más grande porque el proyecto estaba flojo sin un fondo y le hacían falta otros elementos. ¿Qué tal unos 120 x 85 cm, a la misma resolución? Ni modo que le bajes la calidad a la imagen a medio proyecto y sacrifiques un chorro de pixeles y detalle así nomás a lo guaje, pos no. Ok, entonces te vas al menú Canvas>Redimension canvas, le das las dimensiones nuevas y ¡Voilá!
¿Voilá? ...en este caso particular y por si no sabes francés, Voilá significa literalmente "No se puede trabajar con tu cochino archivo, no tienes suficiente espacio, se te acabó la RAM, la capacidad de acceso a archivos grandes con un programa que de por sí ocupa muchos recursos del sistema en tu laptop-abuelita-del-año-del-caldo apeeestaaa, o sea Hello! that's out-of-the-question! ¿Qué no estás viendo que a duras penas puedes tener abiertos el explorador de archivos de Windows y el Painter al mismo tiempo?"
[Coraje marca diablo; te contienes para no aventar la compu contra la pared. Das vueltas en tu silla favorita hasta hacer un hoyo, prometes no volver a quejarte porque el perro tiene un hoyo en su sillón favorito... y de pronto se te prende el foco: a falta de presupuesto para comprar otra compu de ultimísimma generación, decides averiguar si se le puede aumentar un poco la memoria RAM a la que ya tienes -no sin antes morderte las uñas y hacer chonguitos, pues recuerdas que antes de comprarla ya le habían aumentado la memoria original en una ocasión-]
Menú inicio>click derecho en "Mi PC">propiedades (claro, utilizo el exquisito Windows XP -¿qué parte de laptop-abuelita-del-año-del-caldo no quedó clara?... es un modelo 2005 y ya saben, dicen por ahí que eso en años computadora serían como 85 años).
Resultados: Procesador Intel Pentium M a 1.50 Ghz con 512MB en RAM y 60GB en disco duro. ¡¡¡512 Megas... Pfff!!! (y utilizo Painter X)
¡Oh todopoderoso Google, dame las respuestas a mis pesares! Los dedos vuelan sobre el teclado, un par de clicks y ahora sí, ¡Voilá!: Hay algunas páginas que escanean de manera gratuita tu máquina para averiguar el estado actual y recomendarte las mejoras de memoria posibles y deseables para tu modelo de computadora. Si conoces bien el modelo de tu máquina, te permiten hacer una tradicional búsqueda a mano. Les comparto el enlace a una de ellas (ya investigué: es segura y confiable): www.crucial.com
Resultado: mi sistema permite un máximo de 2GB en RAM, dividida en dos módulos de 1GB (eso es el cuádruple de lo que tenía instalado). La página en cuestión te indica las especificaciones de las memorias que son compatibles, e incluso tiene videos en los que puedes aprender a cambiar la RAM tú mismo (cosa de niños, fuera de guasa).
Afortunadamente la mayoría de las ciudades tienen una Plaza de la Computación... basta recorrer unos cuantos pasillos hasta encontrar las memorias correctas y listo. En mi caso: 2 x DDR2 SDRAM @800Mhz de 1GB = $660 pesos mexicanos (artículo nuevo y con garantía).
De regreso en casa, la instalación fue todo un éxito y el problema quedó resuelto en aproximadamente 10 minutos. Ahora mi archivo tiene el tamaño que necesito y puedo trabajar con él bastante bien. La máquina sigue siendo lenta para algunas cosas cuando trabajo en Painter, pero puedo trabajar con cierta comodidad y tener abiertos al mismo tiempo Painter, PhotoPaint, Firefox, un par de PDFs y el explorador de Windows sin problema alguno. Se pinta bien, se borra bien, se hace y se deshace a voluntad. No he probado con acuarelas ni pinceles muy especializados, pero con lo que yo uso no he tenido problemas visibles de rendimiento. Puedo mover el lienzo con mucha más facilidad y casi sin retrasos (lags) a pesar de que estoy utilizando un archivo mayor. Nada de bloqueos de sistema ni mensajes de error hasta el momento. La cosa va un poco lenta al momento de copiar, pegar, mover, agrupar o colapsar capas (tiempo suficiente para beber un traguito de agua o ir a desecharla), y el tiempo que tarda en guardar el archivo actual es de unos increíbles y larguísimos 5 minutos y medio. De no poder abrir el archivo a esperar 5 minutillos cada vez que guardo mi avance, créanme que me hace sentir en la gloria.
Algún día compraré una Mac...
Por ahora, les dejo algunas líneas de boceto para el resto de la pintura:
viernes, 24 de agosto de 2012
Té-Chai Tai-Chi: Concepto
Definiendo el tema.
"Té-Chai Tai-Chi" comenzó hace un par de semanas como un concepto figurativo sin un contexto espacial definido (la figura humana, la posición y las acciones estaban definidas, aunque no el fondo ni la composición). Se trata básicamente de un hombre en perfecto equilibrio, practicando el antiquísimo arte marcial del Tai-Chi mientras sirve una taza de té. La pose es parte de un cuadro llamado "látigo simple", y es un fusil descarado de una fotografía clásica de los años 20's en la que aparece un maestro de la disciplina: Yang Ch'eng-fu.
El concepto original -una posición tradicional de Tai-Chi- se mezcló con otro elemento: el Té-Chai. Por cierto, como breviario cultural, "chai" quiere decir té en varios idiomas (los humanos vivimos de pleonasmos y de señalar lo obvio). La mente humana trabaja tan rápido que en ocasiones las ideas parecen brotar en un chasquido de dedos y sin aparente lógica. No obstante, y en acorde sincronía con la fabulosa idea de que "todo es un remix" (échenle un ojo a los maravillosos videos de Kirby Ferguson en Vimeo: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4), las 3 razones básicas que he encontrado para la mezcla específica de esta obra son:
*Me confieso adicto, entre otras cosas menos nobles, a los juegos de palabras, al retorcimiento de conceptos y frases de uso común, a la inquisición de las normas y los cánones, y a la publicación semi-automática en Twitter de lo que me cosquillea en la mente.
Años de Filosofía, ficción e influencias varias. Lo sé: para ser alguien que aparentemente se comunica con monosílabos y miradas, echo mucho rollo. En el post anterior mostré la composición general que seguiré para esta obra.
Como dije hace algunos párrafos, al principio no había una imagen de fondo definida: sólo la figura humana y el concepto. Con ello en mente y el ansia de hacer bailar el pincel sobre el lienzo (o mejor dicho la pluma sobre la tableta), me salté un paso importantísimo: la composición básica de la obra.
Emocionado, abrí un nuevo archivo en Corel Painter, limitando el espacio de trabajo a un lienzo cuadrado de 50 x 50 cm, con una resolución de 300 puntos por pulgada (estándar para la impresión gráfica y artística, ya que quiero hacer impresiones a tamaño real de esta obra). El personaje ocupó tal vez unos 45 x 45 cm, lo cual no está mal si se queda como concepto, o si se le pone algún fondo abstracto, pero en este caso quise agregarle algunos elementos para que no pareciera una simple ampliación de una ilustración para folleto de cafetería (¿acaso existe la palabra tetería?). Además, mi cliente (el modelo), sugirió la idea de agregarle un par de leones guardianes (Rui-Shi) custodiando un templo, que además representarán a sus mascotas (ya quiero ver cómo quedará la cruza entre tiernos leones guardianes chinos y feroces carlinos de brazos).
Cámara, ¡Acción!
A continuación pongo algunas imágenes del personaje, con el avance logrado hasta este momento y sin ocuparme mucho de la composición final, el fondo y los elementos extras. He seguido un ingenioso proceso de representación por capas muy al estilo del modelado y "rendereado" en 3D (líneas, color, oclusión, iluminación principal, iluminación secundaria, reflejos, texturas, detalles y ajustes finales), autoría del maravilloso ilustrador y profesor Sam Nielson
Hasta este punto en que me felicité por el avance del personaje principal (líneas, colores, oclusión e iluminación principal) fue cuando caí en la cuenta de que hacía falta un fondo que complementara el cuadro.
Próximo post: ¡El lienzo no cabe en el taller!
"Té-Chai Tai-Chi" comenzó hace un par de semanas como un concepto figurativo sin un contexto espacial definido (la figura humana, la posición y las acciones estaban definidas, aunque no el fondo ni la composición). Se trata básicamente de un hombre en perfecto equilibrio, practicando el antiquísimo arte marcial del Tai-Chi mientras sirve una taza de té. La pose es parte de un cuadro llamado "látigo simple", y es un fusil descarado de una fotografía clásica de los años 20's en la que aparece un maestro de la disciplina: Yang Ch'eng-fu.
El concepto original -una posición tradicional de Tai-Chi- se mezcló con otro elemento: el Té-Chai. Por cierto, como breviario cultural, "chai" quiere decir té en varios idiomas (los humanos vivimos de pleonasmos y de señalar lo obvio). La mente humana trabaja tan rápido que en ocasiones las ideas parecen brotar en un chasquido de dedos y sin aparente lógica. No obstante, y en acorde sincronía con la fabulosa idea de que "todo es un remix" (échenle un ojo a los maravillosos videos de Kirby Ferguson en Vimeo: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4), las 3 razones básicas que he encontrado para la mezcla específica de esta obra son:
- La mera alegría de las cacofonías Tai/Té y Chi/Chai*
- La relación territorial del origen de ambos conceptos: China, y la relación que en mi cabeza guarda lo oriental con el modelo (Alberto Santos es un experto en calmar a esta bestia y devolverlo a la cordura, y además incluye entre sus monerías un gusto exquisito por la belleza de Oriente)
- Que los 2 elementos básicos (el Tai-Chi y el Té) simbolizan un acercamiento a la paz, a la relajación y a la armonía; cosa que tras un par de visitas al hospital con media peluca entre los dedos, el energúmeno que escribe estas líneas procura constantemente para evitar derramamientos innecesarios de bilis y otras sustancias que deberían quedarse dentro del cuerpo.
*Me confieso adicto, entre otras cosas menos nobles, a los juegos de palabras, al retorcimiento de conceptos y frases de uso común, a la inquisición de las normas y los cánones, y a la publicación semi-automática en Twitter de lo que me cosquillea en la mente.
Años de Filosofía, ficción e influencias varias. Lo sé: para ser alguien que aparentemente se comunica con monosílabos y miradas, echo mucho rollo. En el post anterior mostré la composición general que seguiré para esta obra.
Como dije hace algunos párrafos, al principio no había una imagen de fondo definida: sólo la figura humana y el concepto. Con ello en mente y el ansia de hacer bailar el pincel sobre el lienzo (o mejor dicho la pluma sobre la tableta), me salté un paso importantísimo: la composición básica de la obra.
Emocionado, abrí un nuevo archivo en Corel Painter, limitando el espacio de trabajo a un lienzo cuadrado de 50 x 50 cm, con una resolución de 300 puntos por pulgada (estándar para la impresión gráfica y artística, ya que quiero hacer impresiones a tamaño real de esta obra). El personaje ocupó tal vez unos 45 x 45 cm, lo cual no está mal si se queda como concepto, o si se le pone algún fondo abstracto, pero en este caso quise agregarle algunos elementos para que no pareciera una simple ampliación de una ilustración para folleto de cafetería (¿acaso existe la palabra tetería?). Además, mi cliente (el modelo), sugirió la idea de agregarle un par de leones guardianes (Rui-Shi) custodiando un templo, que además representarán a sus mascotas (ya quiero ver cómo quedará la cruza entre tiernos leones guardianes chinos y feroces carlinos de brazos).
Cámara, ¡Acción!
A continuación pongo algunas imágenes del personaje, con el avance logrado hasta este momento y sin ocuparme mucho de la composición final, el fondo y los elementos extras. He seguido un ingenioso proceso de representación por capas muy al estilo del modelado y "rendereado" en 3D (líneas, color, oclusión, iluminación principal, iluminación secundaria, reflejos, texturas, detalles y ajustes finales), autoría del maravilloso ilustrador y profesor Sam Nielson
![]() | |
| Líneas básicas (line art). Layer composite method: Multiply |
![]() |
| Color básico (se muestran las capas líneas y color). Layer composite method: Default |
![]() |
| Oclusión (en conjunto con las capas de líneas y color). Layer composite method: Default |
![]() |
| Iluminación principal (se muestran también todas las capas anteriores). Layer composite method: Overlay (este metodo respeta los colores subyacentes) |
Hasta este punto en que me felicité por el avance del personaje principal (líneas, colores, oclusión e iluminación principal) fue cuando caí en la cuenta de que hacía falta un fondo que complementara el cuadro.
Próximo post: ¡El lienzo no cabe en el taller!
miércoles, 22 de agosto de 2012
"Té-chai Tai-chi" y una nueva vida en proceso.
Esta entrada marca el inicio de una nueva etapa en mi vida: abrazo con fuerza los pinceles digitales con miras a lograr lo que parecía impronunciable hace sólo algunos meses: Dedicarme (así con mayúscula) al arte y vivir de ello.
El primer paso no es tan difícil -dice la abuela- si te lo tomas con calma, planeas las cosas y te dispones de buenas a trabajar duro. Así que he decidido respirar hondo y servirme una taza de té de hojas de equilibrio, endulzada con algo de disciplina y buen humor. ¿Qué mejor forma de comenzar el viaje que con un proyecto personal inspirado, dedicado y servido por las manos de mi mejor relajante?
Les ofrezco un previo del proyecto que me desvela en estos momentos. Se titula "Té-chai Tai-chi" y pretende mostrar con humor que con equilibrio, paz, disciplina y ánimo se pueden atrapar los sueños y ponerlos al servicio de una meta real. Gracias especiales a mi Don Alberto Santos por el apoyo incondicional, el ánimo, la sabiduría y la inspiración (adivinen quién es el modelo).
Gracias a todos por acompañarme en esta nueva ruta.
El primer paso no es tan difícil -dice la abuela- si te lo tomas con calma, planeas las cosas y te dispones de buenas a trabajar duro. Así que he decidido respirar hondo y servirme una taza de té de hojas de equilibrio, endulzada con algo de disciplina y buen humor. ¿Qué mejor forma de comenzar el viaje que con un proyecto personal inspirado, dedicado y servido por las manos de mi mejor relajante?
Les ofrezco un previo del proyecto que me desvela en estos momentos. Se titula "Té-chai Tai-chi" y pretende mostrar con humor que con equilibrio, paz, disciplina y ánimo se pueden atrapar los sueños y ponerlos al servicio de una meta real. Gracias especiales a mi Don Alberto Santos por el apoyo incondicional, el ánimo, la sabiduría y la inspiración (adivinen quién es el modelo).
Gracias a todos por acompañarme en esta nueva ruta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















